viernes, 17 de junio de 2011

Nuestro sensor y el polvo

Parece complicado, pero es mas
sencillo de lo que imaginais
Encuadras, enfocas, expones y disparas... !Genial¡ Una foto magnífica, sin lugar a dudas pero... ¿Que es eso? ¿Una mancha? ¿Una raya? Pero... pero... si la lente esta limpia... ¿Sera el sensor?
Antes de que empiecen los sudores frios dejadme explicaros que una de las mayores preocupaciones de todo fotógrafo, no importa si aficionado o profesional, es la suciedad que se acumula en nuestros objetivos y sensores.
Retirarla de los elementos exteriores de los objetivos es muy fácil, basta con una gamuza y algo de liquido de limpieza. Pero, cuando las motas de polvo invaden el sensor... No podemos evitar pensar en el dinero que cuesta una cámara nueva. Pero no os preocupeis, no es grave, o al menos no es para tanto, solucionar este pequeño problema es tambien muy fácil. Vamos a ver cómo limpiarlo y como evitarlo, pero antes tenemos que puntualizar que, donde realmente se acumula el polvo, es en los distintos filtros que llevan los sensores y no en los mismos.


Para verificar el estado de nuestro sensor, fotografíaremos el cielo o una pared blanca con una apertura cerrada (f/11 seria un buen ejemplo). Cuanto mas cerremos la apertura y mas brillante sea el fondo que hemos usado (en este caso el cielo) mejor podremos ver las partículas de polvo.
Sí, son esos terribles puntos negros que puedes observar los que tenemos que eliminar sin piedad.


Ejemplo de imágenes: Izquierda con polvo y derecha completamente limpia

Vamos a por ellos:

  • Con la batería completamente cargada seleccionamos el modo limpieza de nuestra cámara lo que hará que el espejo permanezca levantado el tiempo que queramos (el objetivo lo hemos desenroscado previamente). Si nuestra cámara no tiene esta opción lo que haremos es usar el modo bulb pero bloqueando el disparo. Lo último que queremos es que el espejo se mueva mientras lo limpiamos, ya que podriamos estropearlo y meternos en un lio tremendamente gordo.
  • Como es el primer intento, usaremos el método menos agresivo.
    Con una pera de aire soplaremos (con suavidad) para intentar despegar las motas de polvo. Si no están muy agarradas deberán salir sin problemas. Existen botellas de aire comprimido pero yo no me fío ya que sale con fuerza y el riesgo para nuestro equipo es enorme si no somos expertos. Si ponemos la cámara boca abajo o de lado (pinchada en un trípode) nos ayudará a que el polvo no se quede dentro.
  • ¿No sale? Probemos el metodo expeditivo.Con una gamuza con un liquido que se aplica en gotas sobre la misma (debemos seguir las instrucciones de aplicación). Son baratos y eficientes. Es importante que no pasemos la gamuza seca, sino empapada en el liquido (pero sin que gotee), ya que de caso contrario podriamos rayar el sensor y ESO si que seria un desatre de proporciones épicas.
    Tras realizar varias pasadas de arriba a abajo y de abajo a arriba liberaremos el espejo, montaremos el objetivo y probaremos en la misma pared o al cielo. Nuestro sensor debe haber quedado bien, si no es así repetiremos el segundo paso.


La primera vez que lo hagais, probablemente os tiemble la mano como adolescentes en la primera cita, pero teneis que tener calma y hacerlo siguiendo los pasos.
La otra opción es que os lo haga un profesional en una tienda de fotografia de confianza, pero os costara dinero y tarde o temprano tendreis qe hacerlo vosotros mismos.



Sobretodo no dejeis que esta sea vuestra óptica

Recordad votar el articulo en cuestion de si os parece útil o no y gracias por leerlo¡¡¡

Fuente: ALTFOTO

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